Desde la Internacional Antifascista de Educación
A los pueblos del mundo,
a las organizaciones sociales y educativas,
a las defensoras y defensores de la paz, la soberanía y la justicia internacional:
La Internacional Antifascista de Educación expresa su más firme solidaridad con el pueblo cubano frente al recrudecimiento del criminal bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por el criminal régimen oligárquico de los Estados Unidos y ante las crecientes amenazas de agresión e intervención militar que hoy vuelven a cernirse sobre Cuba.
Denunciamos con absoluta claridad que el bloqueo contra Cuba constituye una forma de guerra económica prolongada, condenada año tras año por la inmensa mayoría de la comunidad internacional en las Naciones Unidas. Se trata de una política ilegal e inhumana que busca rendir por hambre, sufrimiento y asfixia económica a un pueblo que ha decidido ejercer soberanamente su derecho a construir su propio proyecto económico, social y político.
La historia demuestra que las agresiones imperialistas de Estados Unidos nunca han tenido como objetivo la democracia ni los derechos humanos. Allí donde han intervenido han dejado destrucción, muerte, desplazamientos forzados y sometimiento económico. Cuba no puede convertirse en un nuevo escenario de barbarie militar ni en un laboratorio geopolítico al servicio de intereses imperialistas.
Nos alarma profundamente el aumento de discursos belicistas y de campañas de desestabilización promovidas desde la actual oligarquía que gobierna Estados Unidos y que sueñan con una intervención contra la isla. Una agresión militar contra Cuba supondría una tragedia humanitaria de enormes dimensiones para el Caribe y para toda América Latina. Las víctimas serían niñas y niños, personas y familias trabajadoras, así como el conjunto de la población civil, como está sucediendo en el genocidio en Palestina y Líbano.
Frente a quienes exportan guerras, Cuba ha exportado solidaridad. Mientras las grandes potencias multiplicaban presupuestos militares, Cuba enviaba brigadas médicas a los rincones más empobrecidos del planeta para combatir epidemias, salvar vidas y defender el derecho universal a la salud. La cooperación internacionalista cubana ha sido ejemplo de humanidad y compromiso ético con los pueblos.
Desde la Internacional Antifascista de Educación afirmamos que defender a Cuba es también defender:
- el derecho de los pueblos a la autodeterminación;
- la paz frente al militarismo;
- la educación pública y emancipadora;
- la cooperación internacional solidaria;
- la soberanía frente al colonialismo económico;
- y la dignidad de quienes resisten sin arrodillarse ante los intereses imperiales.
La educación democrática y antifascista no puede permanecer neutral ante la injusticia. Callar ante el bloqueo y las amenazas de guerra equivaldría a legitimar la violencia imperial y el castigo colectivo contra un pueblo y una nación soberana.
Por ello hacemos un llamamiento urgente a las organizaciones educativas, sindicatos, movimientos sociales, universidades, intelectuales, artistas y ciudadanía democrática del mundo a movilizarse activamente:
- Exigiendo el fin inmediato del bloqueo criminal contra Cuba.
- Rechazando cualquier amenaza o intento de intervención militar.
- Defendiendo el diálogo, la paz y el respeto al Derecho Internacional.
- Impulsando campañas internacionales de solidaridad con el pueblo cubano.
- Protegiendo el derecho de las nuevas generaciones a vivir en un mundo sin guerras ni imperialismo.
Cuba no está sola.
La solidaridad internacional es hoy más necesaria que nunca.
Frente al odio, el imperialismo y la guerra, levantamos las banderas de la educación, la cultura, la cooperación y la vida.
Porque la humanidad necesita más escuelas y menos bases militares.
Más libros y menos bloqueos.
Más médicos y menos misiles.
¡No al bloqueo contra Cuba!
¡No a la guerra ni a la intervención imperialista!
¡Sí a la soberanía, la paz y la solidaridad entre los pueblos!
Internacional Antifascista de Educación